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El Trastorno límite de la personalidad, es el trastorno de personalidad más frecuente en la práctica clínica. Se pueden manifestar desde la infancia, en la adolescencia y al inicio de la adultez (antes de los 25 años de edad).

Síntomas

Emocionales; sufren de ansiedad, irritabilidad, enojo y respuestas emocionales cambiantes y excesivas o con crisis depresivas. Interpersonales; sus relaciones pueden ser caóticas, intensas y difíciles, hacen grandes esfuerzos para evitar el abandono real o imaginario, esto incrementa su sensación de vacío crónico, ira y desesperación, pasando rápidamente del odio al amor. Conductuales; su comportamiento suele ser impulsivo, con abuso de drogas, conductas bulímicas, delictivas y/o sexualidad irresponsable, llegan a tener intentos suicidas o amenazas (el 10 % termina en suicidio) y se autolesionan. Pensamiento; experimentan despersonalización (sensación de ser otra persona) y disociación (bloqueos mentales), tienden a ver las cosas en términos extremos, o todo es bueno o todo es malo, se ven a sí mismas como víctimas de las circunstancias y asumen escaso compromiso por ellos mismos o por sus problemas. Identidad; pueden tener una de falta de sentido de sí mismo, con sentimientos de vacío y duda de su propia identidad o devaluada.

Este trastorno puede provocan la aparición de otros trastornos: el 93% cursa con depresión grave, el 88% con ansiedad severa, el 64% consume sustancias (drogas, alcoholismo) y el 53% presenta problemas del comportamiento alimentario (bulimia o anorexia).

Tratamiento

Medicamentos: pueden ayudar a nivelar los altibajos anímicos y tratar la depresión u otros trastornos. La elección se hace según los síntomas más relevantes considerándose de mayor utilidad los antidepresivos, seguidos de los estabilizadores del humor y antipsicóticos. Psicoterapia: las personas con este trastorno, necesitan comprender su enfermedad y ser tratados correctamente. Para conseguir resultados satisfactorios, se requieren dos cosas: elevada motivación del paciente y un terapeuta con experiencia. Los objetivos están orientados a disminuir las conductas autodestructivas, el autocontrol emocional, mejorar las relaciones interpersonales y una mayor comprensión de sus conflictos internos.

Intervenciones psicoeducativas están dirigidas a las familias con el objetivos de mejorar el conocimiento del trastorno, implicarlos en el manejo terapéutico y disminuir el rechazo hacia el enfermo.


Dr. Jorge Octavio Maldonado Nodal